Prayers for the Deceased

11-25-2018The World in View from a Believer’s PerspectiveFr. Larry Merta

We began the month of November with two masses intended to help us remember the multitude of uncanonized saints and the members of the suffering Church who are deceased and who need our prayers to be delivered from their purgation. We have celebrated these masses at Holy Cross with a special remembrance for our own deceased written in the pages of the memorial book. The Church instructs us to pray for the dead and offers masses and special prayers on behalf of the deceased. All of this is meant, of course, for us to intercede on behalf of those we loved and those that suffer. It is also meant to have us meditate well and often on our own inevitable passing, a moment reserved to God when we will stand before Him in judgment. We should share these beliefs and practices with our children and grandchildren, that they too make pray for us at our passing and not simply say nice things about us at our funeral.

I captured this image of the graves of Karol Sr. and Emilia, parents of St. John Paul II. The Pope visited their graves as often as he could throughout his life. The mementos left at these graves express the appreciation from people around the world. Karol and Emilia raised a God-fearing child who discovered how to listen to both God and his countrymen when Poland was ravaged by two totalitarian States back to back. If you feel moved by a debt of gratitude to God for the holiness of these parents, then you too can offer prayers for both of them right from where you are. God knows perfectly well what you do.

Your Pastor,
Fr. Larry

Comenzamos el mes de noviembre con dos misas que tenían la intención de ayudarnos a recordar a la multitud de santos no canonizados y a los miembros de la Iglesia sufriente que han fallecido y que necesitan de nuestras oraciones para salir del purgatorio. Hemos celebrado estas misas en la Santa Cruz con un recuerdo especial para nuestros propios difuntos anotados en el libro de recordatorio. La Iglesia nos instruye a que recemos por los muertos y ofrece misas y oraciones especiales por los fallecidos. Todo esto quiere decir, por supuesto, que nosotros intercedamos por aquellos a quienes amamos y por aquellos que sufren. También quiere decir que debemos meditar bien y a menudo en nuestra propia e inevitable muerte, un momento reservado para Dios en el que estaremos ante Él para nuestro juicio. Deberíamos compartir estas creencias y prácticas con nuestros hijos y nietos, para que un día ellos también puedan rezar por nosotros a la hora de nuestra muerte y no simplemente decir cosas bonitas acerca de nosotros en nuestro funeral.

Esta imagen la tomė en las tumbas de Karol Sr. Y Emilia, padres de San Juan Pablo II. Durante su vida, el Papa visitó sus tumbas siempre que pudo. Los recuerdos que dejan sobre estas tumbas expresan el aprecio de gente de todo el mundo. Karol y Emilia criaron a un niño con temor de Dios que descubrió como escuchar tanto a Dios como a sus paisanos cuando Polonia estaba siendo arrasada por dos estados totalitarios, uno después del otro. Si ustedes se sienten motivados por una deuda de gratitud a Dios por la santidad de estos padres de familia, entonces pueden ofrecer oraciones por ellos desde donde ustedes se encuentren. Dios ya sabe lo que ustedes están haciendo.

Su Pastor,
Padre Lorenzo

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