Present and Future Needs of our Church

12-10-2017The World in View from a Believer’s PerspectiveFr. Larry Merta

On November 7th, I and a dozen or so pastors met with Bishop Olmsted to receive his personal invitation to support the Diocesan Capital Campaign called Together Let us Go Forth. At the end of lunch, he offered words of encouragement and invited us pastors to be the first ones in our parish to contribute. When I got home, I took up his invitation and went to my private chapel, and there, before the Living Lord, I pledged my support. I sat down with my checkbook and wrote out the first installment of my sacrificial gift. Then, something unexpected happened: a sense of joy invaded me. It really did. This isn't fluff.

The luncheon finished with a simple ceremony in which Bishop gave each of us a wooden cross with a turquoise stone at its center, symbolic of what the peoples and recipients of the first evangelization held precious in times of P. Eusebius Kino, the first Catholic Missionary in our territory. I have placed it on our altar in the Main Church for the duration of our feasibility study, that it may help remind us to reflect together with the Bishop about the present and future needs of our Church and what our response may be.

Why should we support our Bishop with an evangelization campaign? Well, there's only so much you can put on the Pastor's page. I'll write to that next week.

  • Your Pastor,
  • Fr. Larry

El 7 de noviembre, más o menos una docena de pastores y yo nos reunimos con el Obispo Olmsted para recibir su invitación personal para apoyar la Campaña Diocesana de Capital llamada Juntos Sigamos Adelante. Al final del almuerzo, el Obispo ofreció palabras de ánimo y nos invitó a los pastores a ser los primeros en contribuir en nuestras parroquias. Cuando regresé a casa, tomé su invitación y fui a mi capilla privada, y allí, ante el Señor Vivo, prometí mi apoyo. Me senté con mi chequera y escribí mi primer pago de mi donativo sacrificial. Luego, algo inesperado pasó: me invadió un sentimiento de alegría. De verdad pasó. No es paja.

El almuerzo terminó con una ceremonia sencilla en la cual el Obispo nos dio a cada uno una cruz de madera con una piedra de turquesa en el centro, como símbolo de lo que la gente y los que recibieron la primera evangelización consideraban muy preciado en tiempos del Padre Eusebius Kino, el primer Misionero Católico en nuestro territorio. He puesto la Cruz en nuestro altar en la Iglesia, donde estará durante el tiempo que tome nuestro estudio de factibilidad, para que nos recuerde de reflexionar juntos con el Obispo acerca de las necesidades presentes y futuras de nuestra Iglesia y de cuál podría ser nuestra respuesta a las mismas.

¿Por qué deberíamos nosotros apoyar a nuestro Obispo en una campaña evangelización ? Bueno, no cabe mucho en la página de su Pastor. Escribiré acerca de eso la próxima semana.

  • Su Pastor,
  • Padre Lorenzo
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